Se filtra públicamente la solución final de BFA antes de que su consejo lo conozca y, en su caso, lo decida

Si
algo viene caracterizando la gestión de la crisis financiera de un
buen número de cajas de ahorros, además de la mala gestión del
riesgo en la que se incurrió desde 2002, la improvisación, los
vaivenes legislativos, los fallos de supervisión, las auditorías a
conveniencia, es la OPACIDAD.

Opacidad
en gran medida ante los órganos de gobierno. Opacidad de las
decisiones de los primeros ejecutivos (los gestores), los
supervisores, los gobernantes y los auditores que en permanente
conversación subterránea, unas veces en connivencia y otras muchas,
sobre todo en los últimos tres años, en disputa han ¿diseñado?
más bien perpetrado la reestructuración del sector: reforma de la
LORCA, “inventos del TBO” como los SIPs, cambios regulatorios,
emisión de preferentes, salidas a bolsa a toque de corneta y todouna serie de catastróficas desdichas.

Pero
la Sociedad pide sangre y cabezas y nada mejor que buscar chivos
expiatorios: los consejos de administración. Tienen responsabilidad
pero ni es exclusiva, y a la vista de los acontecimientos, ni
siquiera es la principal, aunque la Ley así lo prefigure. Se está
demostrando que en todo este proceso no sólo se han visto privados
de gran parte de la información sino que en múltiples ocasiones han
podido ser hasta objeto de manipulación.

Hoy,
parece que asistiremos al “acta de defunción” de las cajas de
ahorros de Bankia “por retirada de la respiración asistida”. Ni
siquiera quedará el consuelo de haber hecho una reforma a la
italiana, a cuyas cajas las obligaron a convertirse en fundaciones y
a éstas a vender la propiedad de los nuevos bancos, pero al menos
con la venta adecuada de dicha participación y el pequeño remanente
de su dividendo mantienen siquiera las señas de identidad aún en
forma de obras fundacionales.

Que
tomen nota de por quien doblan las campanas las cajas que aun
son propietarias mayoritarias de los nuevos bancos.

Y
ojo! El Frob, es decir el Estado, es dueño, parcial y por ahora, de
IAG, INDRA, MAPFRE, IBERDROLA, NH,… y el que vende por necesidad
pierde por obligación y con ello todo lo que comporta enajenarse de
empresas estratégicas, innovadoras, nodales de nuestra estructura
económica e imprescindibles en la nueva economía.

ANTE
LA CRÓNICA DE UNA MUERTE ANUNCIADA COMFIA-CCOO EXIGE:

  • Al
    Gobierno de la Nación y a los de las comunidades autónomas les
    instamos a que, con transparencia, expliquen cuáles son sus
    intenciones y, por tanto, las soluciones que deben articular para la
    conversión de estas cajas en fundaciones y que consecuencias
    industriales comporta.

  • Culminar
    lo antes posible la transformación de las cajas que conformaron
    Bankia en fundaciones evitándose, a la vez, cualquier disfunción
    con Bankia, pero comprometiendo a sus gestores y a sus propietarios,
    el FROB, a buscar soluciones adecuadas al interés público para la
    continuidad de las Obras Sociales y la preservación de su
    patrimonio que es Social, no de sus consejeros, no de sus
    directivos, no de los organismos públicos, aunque ya… puestos a
    desamortizar…

  • Preservar
    la función financiera de los Montes de Piedad que hoy en día
    desempeñan una función crediticia muy modesta en volumen pero muy
    importante para la personas que recurren a los préstamos
    prenda/pignoraticios desde el punto de vista de la exclusión social
    y financiera.

En
el contorno de Bankia existen tres montes de piedad, los de Bancaja,
Caja Insular de Canarias y Caja Madrid. El Monte de Piedad de Caja
Madrid es, además, la institución financiera más antigua de
España, anterior a la creación del Banco de San Fernando, antecesor
del Banco de España.

Si
las cajas de ahorros se transforman en fundaciones pierden su
naturaleza de entidad financiera y por lo tanto los montes de piedad
quedan al descubierto porque la legislación vigente nada prevé
sobre esta circunstancia. Exigimos que el Gobierno y el Banco de
España hallen una rápida solución a este vacío legal y real. Lo
lógico es que esta actividad financiera se transfiera y la reciba
Bankia.

  • En
    este mismo sentido para nosotros cobra especial importancia el
    empleo de las cajas de ahorros, en las que se segregó una parte
    minúscula de las plantillas. Debe garantizarse expresamente el
    empleo por parte de Bankia.

  • Y
    con respecto a la continuidad de los miembros de los consejos de
    administración de las cajas, sería conveniente que en caso de
    hacerlo hasta que se produjera la transformación en fundaciones,
    desempeñaran su función sin generar ningún coste, y en el momento
    de la transformación se produjera la disolución de todos los
    órganos de gobiernos.

  • En
    todo caso, los consejos deben convocar a sus asambleas generales
    para informar de todo esto, así como someter a dicha asamblea la
    aprobación de sus últimas cuentas anuales.

  • Y
    por último, nos reservamos todas las acciones a nuestro alcance
    para defender los intereses de las plantillas afectadas y del
    patrimonio social que estas cajas tienen.

27
de junio de 2012