Se necesita fortalecer la negociación colectiva y una regulación turística sostenible para lograr un turismo de calidad

Los
sindicatos CCOO-Servicios y UGT-SMC en Castilla-La Mancha
reivindicamos una industria turística de calidad también en los
derechos laborales coincidiendo con la conmemoración del 27 de
septiembre, Día Mundial del Turismo.

Reclamamos
la implicación de la parte empresarial junto con la sindical en la
negociación colectiva para atajar la precariedad en el empleo,
impulsar los salarios y apostar por la formación;
y reclamamos,
también, la implicación de todos los agentes del sector
(administración autonómica y administraciones locales, cámaras de
comercio, asociaciones de profesionales?), a través del
Consejo Regional de
Turismo, para debatir las líneas generales de un modelo turístico
socialmente responsable
e impulsar y propiciar avances como, por
ejemplo, en la regulación homogénea de las viviendas de uso
turístico.

En un año en que en el sector turístico
se están batiendo récords en cifras de negocio, con dígitos en
facturación, ocupación, viajeros y pernoctaciones que no se
alcanzaban desde el año 1999, las organizaciones sindicales
CCOO-Servicios CLM y UGT SMC-CLM alertamos sobre las debilidades del
sector: la precariedad laboral y los bajos salarios; y reclamamos un
cambio de modelo turístico que sea socialmente sostenible y
responsable y que apueste por el empleo estable, con derechos y con
salarios decentes.

En
nuestra región, los buenos datos turísticos también han redundado
en un aumento de la afiliación a la Seguridad Social; pero el 97% de
los contratos realizados en el sector de la hostelería son
temporales; un amplísimo porcentaje de ellos no supera los siete
días de duración y muchos más de la mitad son contratos a tiempo
parcial.

Los sindicatos alertamos sobre las debilidades del
sector: la precariedad laboral y los bajos salarios; y reclamamos un
cambio de modelo turístico que sea socialmente sostenible y
responsable y que apueste por el empleo estable, con derechos y con
salarios decentes.

Esta
precariedad laboral origina una merma en la profesionalidad y en la
calidad de la oferta turística y hostelera.
Por ello, uno de los
principales retos a abordar en el sector es la creación de empleo de
calidad, basado en contratos fijos y fijos discontinuos; porque,
además, desde el punto de vista productivo, un trabajador/a bien
pagado y tratado, ofrece un servicio de mucha más calidad y ello
redunda en la satisfacción del turista.

Para
mejorar el empleo y los salarios, es indispensable fortalecer la
negociación colectiva.
A finales de año vencen los convenios de
Hostelería de las provincias de Toledo y de Ciudad Real, que afectan
en conjunto a más de 15.000 trabajadores y trabajadoras.

La
negociación colectiva puede y debe permitirnos a la parte
empresarial y sindical atajar la
precariedad laboral
 en
sus distintas vertientes:

Primero,
mediante una recuperación del poder adquisitivo de los salarios
acorde a la recuperación del sector, que es fundamental para
fortalecer su crecimiento.

Y
simultáneamente, mediante la eliminación de las desigualdades
generadas desde el mismo momento de la contratación por la profusión
de contratos a tiempo parcial y temporal especialmente entre los
jóvenes y las mujeres, agravando las brechas salariales de género
y generacionales.

Finalmente,
la apuesta por el empleo de calidad, estable y con derechos, debe
reforzarse con la apuesta por la formación.

La
negociación colectiva puede y debe permitirnos a la parte
empresarial y sindical atajar la
precariedad laboral

Salarios,
estabilidad laboral y formación conllevará ganar
profesionalidad,
 incidiendo
directamente
en la calidad de la oferta turística

Para
el cambio de modelo que propugnamos, es también necesaria e
imprescindible la implicación del resto de los agentes protagonistas
del sector. Así, el Consejo Regional de Turismo, que es el órgano
que reúne a las administraciones autonómica y locales, cámaras de
comercio, agentes económicos y sociales y asociaciones más
representativas, debe asumir su papel y ser el marco donde debatir
las líneas generales de un modelo turístico socialmente
responsable.

Así, el Consejo Regional de
Turismo puede y debe, por ejemplo, impulsar y propiciar avances en la
regulación homogénea de las viviendas de uso turístico
, en
favor de la oferta reglada y poniendo coto a la oferta alegal,
analizando la problemática, proponiendo medidas para que afloren
este tipo de viviendas y así poder comercializarlas de una manera
ordenada.

Eso
conllevaría acabar con la competencia desleal y el intrusismo,
propiciando que emerja la economía sumergida
, a nivel general; y, en
particular, el empleo sumergido, para lo que es preciso reforzar las
inspecciones turísticas y la Inspección de Trabajo.

En
este sentido, y para concluir, subrayar también la importancia
capital para la calidad de los servicios turísticos tanto de las
campañas de información a los consumidores como de la actuación
inspectora de la administración.