Se ha producido una retirada de poderes en las Territoriales de Centro, Noroeste y Canarias, que ha afectado a numerosos compañeros y compañeras. Se ha hecho sin explicación alguna a los afectados, quizás porque es difícil de razonar una decisión, unilateral, que va a tener dos consecuencias inmediatas:
- Añadir
más dificultad a la – ya de por si compleja – organización de las
oficinas, dejando a la previsible profesionalidad de los trabajadores, la
cobertura de los imprevistos – vacaciones, bajas, gestiones fuera de la
oficina, etc. – para dar la adecuada atención de los clientes. - El
efecto sobre los trabajadores afectados: negativo, naturalmente. Esta no
es la mejor manera de sentirse parte de un «Gran equipo».
Capítulo aparte merece el tema de la custodia
de llaves de la oficina, que debe recaer – según criterio de CCOO – en personal
apoderado, por la responsabilidad que conlleva. Las Normas para ser eficaces
deben ser claras y en este tema tan sensible así se lo exigimos al Banco.
A la empresa, que es a quien corresponde la
organización del trabajo, le pedimos que evalúe qué es más rentable: si
ahorrarse treinta euros mensuales cada tres años, o sopesar el efecto que
produce este «delicado detalle» en los afectados y en el trabajo
diario de las oficinas.
Para los afectados, recordar que el
apoderamiento es una responsabilidad que no tiene repercusión en la promoción,
ni en los traslados y sólo tiene efectos económicos en el devengo de nuevos
trienios de técnicos en las categorías del I al VI. Los niveles VII y VIII los
siguen devengando. Debemos pedir la comunicación de la fecha de retirada de
poderes, ya que el periodo devengado hasta la misma, se acumula para el
siguiente periodo de apoderamiento.
Los delegados de CCOO estamos a vuestra
disposición para cualquier aclaración que necesitéis al respecto.
CCOO tu sindicato útil y eficaz