Ocho empresas tapadera facturaban cantidades «indebidas» La policía
registró ayer la sede de la Mutua de Accidentes de Canarias (MAC) por las
numerosas irregularidades contables detectadas por la Seguridad Social en esta entidad colaboradora.
Ha vuelto a suceder. Tras el escándalo protagonizado hace dos años por Mutua
Universal, que supuso la intervención de esta entidad por malversación de dinero
público, la Intervención de la Seguridad Social ha vuelto a detectar numerosas
«irregularidades contables, penales y administrativas», esta vez en la Mutua de
Accidentes de Canarias (MAC).
Al constatar la presencia de irregularidades «como mínimo en las cuentas de
2007», los responsables de la Seguridad Social instaron el pasado julio al
equipo directivo de MAC -supuestamente implicado- a que abandonara su cargo. Los
aludidos no sólo no lo hicieron, sino que negaron cualquier implicación en el
presunto fraude.
Ante esta postura, tanto la Fiscalía como la propia Seguridad Social
prosiguieron con sus investigaciones hasta que ayer se produjeron dos
actuaciones. Por un lado, la policía judicial irrumpió por sorpresa en la sede
de la Mutua de Canarias en Santa Cruz de Tenerife a primera hora de la mañana
para efectuar un registro y ordenó el desalojo de los trabajadores. Al
enterarse, el secretario de Estado de la Seguridad Social, Octavio Granado,
aceleró el proceso de depuración interna y anunció que su departamento procedía
a adoptar medidas cautelares.
La primera de ellas es la destitución del director gerente de la entidad,
Norberto Cejas, y de su mujer, subdirectora de la Mutua, Concepción Hernández.
La Junta Directiva de la entidad tiene ahora 15 días para buscar un nuevo equipo
directivo y 45 días para susbsanar las irregularidades.
Según fuentes ministeriales, detrás de este presunto fraude existía una trama
familiar en la que había, al menos, ocho empresas tapadera «constituidas con el
único objetivo de facturar con la mutua». Las compañías están fuertemente
vinculadas a los propios dirigentes de la mutua y a familiares, suyos,
principalmente sus hijos, aunque no se descarta la implicación de otros
empleados. Las empresas registraban «gastos indebidos» de la entidad en
alquileres y otros servicios, supuestamente pagadas con el dinero de las
cotizaciones sociales de los trabajadores. Aunque desde el Ministerio de Trabajo
no cifraron la cuantía del fraude, adelantan que éste podría afectar a «varios
ejercicios».
Desde el 1 de enero de 2008, MAC es una de las seis entidades que forman
Agrupación Mutua, el segundo grupo mutual por recaudación de cuotas, que atiende
a tres millones de trabajadores. Las medidas cautelares tomadas garantizan el
empleo de la plantilla, así como la cobertura del servicio y las prestaciones
dedicadas a sus cerca de 20.000 empresas afiliadas y los 160.000 trabajadores
que el ministerio estima que tenían cubiertos.
Los oscuros precedentes de la Mutua Universal
También fue en verano. Cuando media España estaba de vacaciones, el 1 de
agosto de 2007 la policía irrumpió en la sede barcelonesa de Mutua Universal
(tercera entidad de este tipo en España por volumen de ingresos y responsable de
gestionar las bajas médicas de 1,5 millones de trabajadores) al recibir varias
denuncias de la Fiscalía Anticorrupción contra algunos de los responsables de la
entidad por las sospechas de malversación de fondos, que posteriormente se
confirmaron. Al igual que ayer, la Seguridad Social destituyó automáticamente a
su presidente, Juan Echevarría, y a la cúpula directiva implicada. Corrigió las
irregularidades administrativas y eliminó las empresas tapadera de la trama. A
fecha de hoy Mutua Universal presta sus servicios con normalidad.
Unas entidades bajo sospecha que son investigadas de cerca
Cuando la Seguridad Social invervino Mutua Universal hace dos años, el sector
no se extrañó. Los rumores sobre las irregularidades contables en la entidad
eran, al parecer, vox populi. En este caso, las sospechas de la Seguidad Social
eran incluso públicas y notorias desde hace dos meses. En este caso, los
responsables de MAC se defienden asegurando que contestaron a las supuestas
irregularidades imputadas por la Seguridad Social. «Alegamos jurídicamente y
estamos en periodo de espera», dijeron
En cualquier caso, la gestión de las mutuas ha estado históricamente bajo
sospecha, por lo que desde 2007 la Seguridad Social decidió integrarlas en su
sistema contable. Así, la Intervención audita sus cuentas y detecta
automáticamente cualquier fallo.
J. Portillo / R. Pascual