En CCOO somos consecuentes con lo que manifestamos, asumiendo las responsabilidades que se pudieran derivar de cuanto publicamos. Es por esto que no tenemos necesidad, como hace cierto grupo, de utilizar firmas ficticias de sospechoso cuño para acusar a diestro y siniestro, sin mayor argumento que el dañino placer de hacerlo.
Un anónimo cobarde
En CCOO somos
consecuentes con lo que manifestamos, asumiendo las responsabilidades que se
pudieran derivar de cuanto publicamos. Es por esto que no tenemos necesidad,
como hace cierto grupo, de utilizar firmas ficticias de sospechoso cuño para acusar
a diestro y siniestro, sin mayor argumento que el dañino placer de hacerlo.
Es
el caso de ese mal llamado compañero (¿ficticio?) que oculta su cobardía tras
una firma del tipo ?un gestor con caja y cartera? y que en un escrito de escaso
valor se ha permitido arremeter contra la profesionalidad del técnico encargado
de la prevención en su zona. Para este ficticio ¿señor?, quien haya asumido en
algún momento de su vida laboral tareas de representación de la plantilla tiene
que renunciar de por vida a cualquier tipo de desarrollo profesional. Al menos
es lo que parece, al afearle el hecho de que en su día aceptase la oportunidad de
ejercer como técnico del departamento de prevención.
Por
mucho que se lea y relea el documento, no parece desprenderse de ello que
estemos ante una crítica hacia este departamento por sus formas de hacer o
incluso por no hacer nada. Estamos simple y llanamente ante una nueva vendetta
dirigida directamente contra una persona concreta, motivada exclusivamente por
su anterior condición de delegado sindical… Delegado de otro grupo distinto
al suyo, claro. No importa si el compañero insultado es una excelente persona y
mejor profesional: el fin, por ruin que sea, justifica los medios, aunque sean
mezquinos.
Pero
no nos vamos a dejar despistar por este tipo de ruido. Para quienes desde CCOO
miramos por los intereses de la plantilla la prevención es un tema al que damos
extrema importancia. Acompañamos a los técnicos de prevención en las
evaluaciones de riesgos; y lo hacemos de buena fe. Recogemos opiniones de los
compañeros y compañeras, apuntamos deficiencias a mejorar y nos preocupamos de
que las mismas se corrijan. Nuestros delegados y delegadas de prevención están
siempre a la entera disposición de la plantilla.
Y
por ello no necesitamos acudir al estruendo, ni al insulto, ni a la
descalificación.
26 de febrero de 2016