Una encuesta para «empezar a recuperar la normalidad» (¿?).

La empresa nos ha informado que va a desarrollar una Encuesta de Clima Laboral.

Como
respuesta, sin duda, a la reciente Carta
abierta de CC.OO. al Presidente
, la empresa nos ha informado que va a
desarrollar una Encuesta de Clima Laboral, para empezar a «recuperar la
normalidad», después de la convulsa reestructuración.  

La
empresa, no obstante, debe interiorizar como normal elaborar una encuesta de
este tipo de forma unilateral y con la colaboración de múltiples consultores
externos, pero sin necesidad de que los representantes legales de los
trabajadores tengamos nada que decir.

También
deben interpretar como normal el hecho de que, después de dos años (¡!) de
conversaciones, y cuando estamos próximos a alcanzar el necesario consenso para
habilitar una herramienta de evaluación de los riegos laborales psicosociales
(que la legislación establece como obligatoria); se impulse «otra» encuesta, no
sabemos si para complementar la que debe establecerse para medir estos riesgos o
para distraer su responsabilidad y evitar un posible resultado comprometido de
dicha consulta obligatoria.

Normal
deben interpretar que es mantener bloqueada la negociación del Convenio
Colectivo, donde además es posible exponer las propuestas de futuro sobre
condiciones laborales (p.ej. horarios); al mismo tiempo que reinterpretan el
acuerdo sobre jornada flexible de un colectivo de trabajadores y trabajadoras
para imponer unilateralmente una jornada partida.

Normal
debe ser firmar un acta de conciliación ante la Audiencia Nacional, evitando un
indeseado conflicto con la plantilla para, sólo unas horas después, acosar en
primera persona a los afectados con la imposición de una jornada
partida.

Normal
deben considerar que es acusar por escrito a trabajadores de hechos que tuvieron
lugar hace años (¿?), u otros de los que los afectados nunca han tenido
conocimiento; y que no se les de audiencia a los interesados, privándoles de su
irrenunciable derecho de defensa; argumentando que sólo es un ?aviso?, cuando
cualquiera puede interpretarlo como una amenaza.

Normal
debe ser para la empresa mantener una evidente escasez de personal en muchos
centros de trabajo y que muchas mujeres con talento y méritos no puedan
progresar profesionalmente.

Cuando
en grandilocuentes declaraciones se traslada a la sociedad que las trabajadoras
y trabajadores de Bankia han sido la parte fundamental en la reconstrucción de
esta empresa, alcanzado los primeros lugares en cuanto a productividad, se
olvidan de añadir que esto ha sido posible aún a costa de las zancadillas que
algunos directivos colocan día a día en el camino.

Recordamos
que CC.OO. ya realizamos nuestra propia encuesta de clima laboral a mediados del
año pasado, por lo que al menos algunos
de los resultados de esta nueva encuesta de la empresa, no deberían diferir
demasiado de los que arrojó la de CC.OO. en 2014
:  

-Prolongación de
jornada.
Hasta un 74,07% de la plantilla decía estar prolongando
su jornada de trabajo de forma habitual: el 36,40% lo hacía puntualmente y el
37,67%, de forma sistemática.

-Presiones,
malos modos y/o amenazas.
El
50,12% de la plantilla declaraba haber sufrido o estar sufriendo este tipo de
situaciones: el 17,79% las había sufrido alguna vez; el 20,23% con alguna
frecuencia; el 7,09% con mucha frecuencia; y un 4,65% denunciaba recibir
constantemente presiones y/o amenazas.

-Conciliación
de la vida laboral y personal.
El
37,91% de la plantilla afirmaba no poder conciliar de forma razonable su vida
laboral y personal.

-Impacto
en la salud.

Hasta un 69,65% de los trabajadores de Bankia consideraba que su situación
laboral estaba afectando negativamente a su salud y el 35,23% de la plantilla
afirma que ha tomado o está tomando medicación por motivos relacionados con su
situación laboral.

-Clima
laboral.
El
56,98% de los trabajadores calificaba el clima laboral en la empresa como malo o
muy malo, el 31,28% como normal y un 8,83% como bueno o muy
bueno.

Una
encuesta de clima laboral se puede hacer de muchas formas aunque, si la que
anuncia la empresa no incluyera los asuntos que de verdad afectan e importan a
los trabajadores; o se abordaran unos sí y otros no? lo que los resultados
reflejarían sería ?otra? normalidad, ?su? normalidad, que en ocasiones roza lo
esperpéntico.

Insistimos
en que la encuesta que Bankia tiene que
hacer, de forma obligatoria, es la que evaluará los riesgos psicosociales en
nuestra empresa
, consensuada con los representantes de los trabajadores; una
muestra en la que, esta vez sí, será absolutamente fundamental que participemos
todas y todos los trabajadores.