La Dirección de Bankia se equivoca una vez más y pierde una oportunidad para motivar y enorgullecerse de sus trabajadores y trabajadoras, es más, están consiguiendo el efecto contrario, desanimar y frustrar.
Recientemente hemos leído en prensa a nuestro presidente felicitándose
por los magníficos resultados de nuestra Entidad, explicando que ha merecido la
pena la inversión que hizo el Estado para salvar Bankia.
En CCOO estamos seguros de que gran parte de este éxito ha
sido debido al esfuerzo y profesionalidad de las personas que componemos la
plantilla de Bankia.
Pero, a la vista de
la VPP, parece ser que no hemos sido las compañeras y los compañeros de Bankia
los que hemos hecho posible la consecución de estos logros, sino que ha debido
de ser Bob Esponja o algún otro
personajillo que pasaba por allí.
Porque si no, no se entienden las órdenes recibidas para que
se bajen todas las puntuaciones de manera generalizada, sin ningún argumento, y
que la nota vaya ligada a la función desempeñada, de manera jerarquizada y
descendente.
Claro que a lo mejor, su objetivo es que dentro de unos
meses la plantilla vea mermada su merecida retribución variable, utilizando
esta valoración (aunque no tiene nada que ver) para justificar malas
calificaciones en la V3.
Este comportamiento es una falta de respeto a la dedicación
y el sacrificio que llevamos realizando desde hace ya muchos años.
Desgraciadamente, la Dirección de Bankia se equivoca una vez
más y pierde una oportunidad para motivar y enorgullecerse de sus trabajadores
y trabajadoras, es más, están consiguiendo el efecto contrario, desanimar y
frustrar.
Y ya van unas cuantas?