Entidades financieras nacidas de antiguas cajas de ahorros, como
Banca Cívica o BMN, ya se han interesado por el preacuerdo laboral
suscrito la semana pasada por la dirección de NCG y los sindicatos
CC.OO., UGT y CSICA. Es un texto pionero en el sector financiero.
La Voz de Galicia. – Trata de recortar en un 13 % los gastos de administración y personal
cada año, sin asumir medidas traumáticas -un ERE forzoso o despidos, por
ejemplo-, y con varias soluciones para la plantilla y la empresa. El
plan contempla la salida de 700 empleados hasta el 2014 (con una
indemnización de 45 días por año trabajado); bajada de sueldos
escalonado para el 93 % de la plantilla; eliminación temporal de
aportaciones a planes de pensiones de los empleados; y suspensiones de
contratos y reducciones de jornadas durante un tiempo para el 75 % de la
plantilla, recuperando luego todas las condiciones previas. Esta mañana
se inician las consultas con los sindicatos para concretar el
expediente laboral.
El preacuerdo
sellado con el 81 % de la representación sindical -con el no de la CIG-
supondrá, en números redondos, un ahorro de 60 millones de euros al año
para la entidad. Son 10 más de lo que inicialmente calculaba NCG cuando
en enero abrió las negociaciones con los representantes de los
trabajadores. La entidad no ha desvelado cuánto supondrá para sus
cuentas el pago de las indemnizaciones, que van todas de su cuenta, y
las suspensiones de contrato, porque paga una parte.
La
entidad aseguró ayer que el preacuerdo permite «mayores ahorros de
costes que un planteamiento de despidos». La dirección «valora
positivamente el pacto alcanzado, ya que contribuirá a superar el actual
contexto económico, mejorando la eficiencia y competitividad del banco
gallego, con el menor impacto posible en el empleo».