
Banco Santander incumple sus propias declaraciones y compromisos respecto la eficiencia y la racionalización del tiempo de trabajo, en línea con su cultura «Simple, Personal y Justo». En estos días se está dando en todas las Territoriales un recrudecimiento de las exigencias y controles excesivos que se han vuelto a convertir en la «normalidad» para el Banco.
CCOO hemos remitido escrito a la Empresa denunciando esta insostenible situación y exigiendo que de una vez por todas la alta dirección reconduzca el comportamiento de estas personas en la Territorial.
CCOO hemos sido los únicos en realizar una propuesta para la negociación que propone un cambio cultural y de comportamientos en el trabajo que evite las prolongaciones de jornada y permita a la plantilla realizar una auténtica conciliación de la vida profesional con la personal y familiar. Es el momento de que Banco Santander adopte nuestra propuesta para que su discurso no quede solo en una declaración grandilocuente de intenciones.
Como ya
hemos comentado en nuestra circular del pasado martes 18 de octubre, CCOO realizamos una propuesta para la
negociación de un sistema de registro de la jornada ordinaria y control de los
excesos que se producen sobre la misma, con propuestas de mucho más calado
que el establecimiento de un simple registro horario. Unido a la ineludible
obligación de la Empresa de controlar el tiempo ordinario de jornada. CCOO propone un cambio cultural y de
comportamientos en el trabajo que evite las prolongaciones de jornada y permita
a la plantilla realizar una auténtica conciliación de la vida profesional con
la personal y familiar.
Por el
contrario, el Banco dijo estar en disposición de acordar una serie de
principios, declaraciones y compromisos respecto de las prolongaciones de
jornada, la eficiencia y la racionalización del tiempo de trabajo, en línea con
la cultura «Simple, Personal y
Justo», que de nuevo suena a declaración grandilocuente de intenciones.
En estos
días se está dando en todas las Territoriales un recrudecimiento de las
exigencias y controles contrarios precisamente a esos principios generales:
Infinidad
de controles, partes de actividad,
reportes de
contratación, llamadas de teléfono con clara intención intimidatoria,
se han vuelto
a convertir en la «normalidad» para Banco Santander.
Incluso una
de las herramientas para la empleabilidad y desarrollo profesional de la
plantilla, la formación, es
sistemáticamente convocada fuera de la jornada ordinaria, y sin posibilidad de
compensación por ello.
A CCOO nos
parece incomprensible el choque entre sus propias declaraciones y la práctica
diaria desarrollada por los mandos intermedios, que transgreden sin
contemplaciones las pocas instrucciones recibidas sobre
reuniones, multiconferencias, partes y reportes de actividad.
Por ello,
hoy mismo hemos remitido escrito a la Empresa denunciando esta insostenible
situación y exigiendo que de una vez por todas la alta dirección reconduzca el
comportamiento de estas personas.
No es
posible que los y las profesionales de
Banco Santander sufran un deterioro del ambiente laboral tan dañino y poco
conciliador, y más aún cuando, tras
años de presión y propuesta por parte de CCOO, es Banco Santander quien ha declarado
públicamente su pretensión de modificar la actividad laboral para modernizarla
y dar prioridad a una plantilla satisfecha.
Los
delegados y delegadas de CCOO están a vuestra disposición para recabar
todos los datos sobre este tipo de comportamientos y denunciarlos ante la
Empresa con contundencia, valorando cualquier otra acción que sea preciso
tomar.
20 de
octubre de 2016